Miguel Yepes - Partido PopularPaseo Marítimo: La Historia Interminable.
El retraso en la ejecución del paseo fue debido a los cambios que se introdujeron en el proyecto una vez contratadas las obras, a petición del Ayuntamiento, pese a que al proyecto inicial había sido informado de conformidad por el mismo Ayuntamiento. Entre las modificaciones más importantes que se introdujeron figuran las siguientes: cambio en el trazado de la alineación entre el paseo y la playa para pasar a tener forma ondulada, delimitado por una plaza de hormigón blanco; modificación del pavimento que pasó de losas de hormigón a piedra tipo pizarra; incremento de los accesos a la playa desde el Paseo Marítimo.

Tales cambios, además de producir un incremento en el presupuesto de las obras de hasta un 19,8269% (103.405.562 pesetas) hasta alcanzar un presupuesto total de 624.895.163 pesetas, motivó los retrasos lógicos derivados de la redacción del proyecto modificado; aprobación técnica, informes del Servicio Jurídico e intervención y formalización del contrato. Por si fuera poco, las presiones del Ayuntamiento, llevaron a la directora de las obras a ejecutar algunas de las incluidas en el modificado antes de que éste fuera informado por la Intervención, lo que obligó a que el modificado entero tuviera que ir a convalidación por Consejo de Ministros, al incumplirse las normas sobre disciplina presupuestaria contenidas en nuestra legislación de contratos del Estado y que fueron endurecidas por el Gobierno. El modificado fue convalidado, previos los oportunos informes, el pasado día 2 de octubre de 1998, habiéndose reiniciado las obras desde entonces a buen ritmo, estando próximas a su finalización.

La experiencia con el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Castelldefels no ha sido por tanto buena. Pues esta Dirección lo que pretende es que sus proyectos, una vez aprobados técnicamente y sometidos a información pública y oficial sean ejecutados según el mismo, por su precio y plazo, sin interferencias que den lugar a modificaciones que lo único que hacen es dilatar la ejecución del contrato y encarecer las obras.

En cuanto a la limitación de los chiringuitos, de 13 a 8, no es más que la consecuencia de aplicar la legislación costera, para la que la ocupación privativa del dominio público marítimo-terrestre es excepcional pues su vocación principal es el uso común, público, general y gratuito, en el que se encuentra: estar, pasear, bañarse, embarcar, varar, y cualquier otro que no requiera obras e instalaciones de tipo alguno. En el mismo sentido, el art. 32 de la Ley de Costas determina que:
"Únicamente se podrá permitir la ocupación del dominio público marítimo-terrestre para aquellas actividades o instalaciones que, por su naturaleza, no pueden tener otra ubicación".

Los chiringuitos, es evidente que no tienen necesariamente que ubicarse sobre el dominio público marítimo-terrestre pues pueden (y deben) ubicarse en la zona de servidumbre de protección contigua. Incluso en algunos casos en los que se han autorizado chiringuitos en las playas ha habido denuncias de los dueños de restaurantes de las zonas traseras por competencia desleal.
No obstante, en el caso de Castelldefels y atendiendo a las posibles conversaciones que hubieran habido con los anteriores gestores de esta Dirección General (de las que no existe constancia alguna) y a una excepción prevista en el artículo 65 del Reglamento de la Ley de Costas, estamos dispuestos a autorizar 7 u 8 chiringuitos, siempre que cumplan las dimensiones máximas (100 mts2 cerrados y 50 m2 de terraza) y distancias (200 metros entre uno y otro) previstas en el citado artículo. Desde luego, lo que no podemos autorizar desde el Ministerio de Medio Ambiente es invadir un espacio público de establecimientos comerciales, en contra, además de la Ley, que teóricamente también debería vincular al Ayuntamiento.

Finalmente, en lo que refiere a futuras obras de infraestructura (paseos marítimos) a construir por esta Dirección General, a parte de cómo se ha dicho, la experiencia con el equipo de Gobierno Municipal no ha sido especialmente buena, la voluntad del Ministerio de Medio Ambiente, es, como no puede ser de otra forma, que se cumpla la Ley de protección del litoral y, en tal sentido que dichas obras no se ubiquen sobre la playa (zona de interacción dinámica entre el mar y la tierra), desnaturalizándola, sobre la que ya existen desagradables experiencias, sino que se realicen en las zonas de servidumbre de tránsito (franja de 6 mts. medidos tierra adentro a partir del límite interior de la ribera del mar que debe dejarse permanentemente expedita para el paseo público peatonal y para los vehículos de vigilancia y salvamento) o de servidumbre de protección (20 o 100 mts. según se trate e zona urbana o no urbana más hacia el interior.

En la playa, que no se debe hormigonar nunca como pretende el Ayuntamiento, sólo caben actuaciones de mejora del medio natural, como pueden ser restauración de dunas, revegetación, limpieza y conservación o, todo lo más, pasarelas de madera en sentido perpendicular para canalizar el paso y proteger las dunas.

Además de responder a la legislación de costas (el art. 44.5 de la Ley de Costas determina que "Los paseos marítimos se localizarán fuera de la ribera del mar y serán preferentemente peatonales") y a los principios por los que el Ministerio de Medio Ambiente se inspira en el tratamiento de la costa, tales planteamientos se corresponden también con los criterios de elegibilidad de los fondos de cohesión europeos de los que básicamente se nutre el presupuesto de la Dirección General de Costas.

Castelldefels, 7 Mayo 1.999Fdo: Miguel Yepes.
Partido Popular de CastelldefelsCandidato a la Alcaldía
Garantía de Futuro.de Castelldefels por el Partido Popular.