Para poder decir que Castelldefels va bien, tendríamos que estar satisfechos con el estado actual de todos los barrios que lo forman, y creo que resulta obvio que no es posible experimentar dicha sensación.

No es necesario vivir en la playa, ni en los distritos que incluyen los barrios de Bellamar o Montemar, para darse cuenta de la injusta y descompensada atención que reciben cada una de estas zonas.

Desconcierto, sorpresa, rabia e impotencia, son sólo algunas de las reacciones que provocan tan manifiesta desigualdad.

Durante la pasada campaña electoral el actual Alcalde de Castelldefels, empleaba un discurso monótono y sumamente reiterativo que giraba entorno a una idea principal: el concepto de cohesión. En sus numerosas intervenciones y entrevistas publicadas en los medios de comunicación, tanto afines a su partido o a su persona, como en los supuestamente "independientes", se podía leer frases como: "nuestro objetivo es lograr una ciudad cohesionada" o "la cohesión de los barrios de Castelldefels es nuestra prioridad". ¡Cuánta oquedad!, por no decir, falsedad.

Pasados los comicios y, una vez el Alcalde y su renovado equipo tomaron posesión de sus cargos, se ha podido comprobar que se continúa premiando el voto, afianzándolo y reforzándolo. Lo que parece olvidar este Gobierno, al igual que los anteriores, es que han de velar tanto por los intereses de los ciudadanos que les votan, como de los que eligen una papeleta distinta a la que lleva sus siglas.

En mi opinión, aquellos que consideran que Castelldefels va bien, no es que mientan o que estén afirmando un disparate, simplemente han fijado el listón por debajo de lo razonable.

Eva
Periodista
31/07/03
Castelldefels